Introducción principalmente en el diseño de objetivos educacionales

Introducción

La taxonomía de Bloom,
como otras, depende de relaciones jerárquicas entre conceptos.  Los integrantes de cada categoría comparten
rasgos de alta similitud (equivalencia) conceptual (significado) y alta
oposición (asimetría) en relación a las otras categorías.

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La taxonomía de
objetivos educacionales de Bloom posee una tradición histórica de más de 50
años influenciando la teoría y práctica educativa. Fue creada con la intensión
de generar una estructura para la categorización de los niveles de abstracción,
utilizados por los profesores, en la elaboración de preguntas de test o
exámenes, aunque se ha utilizado principalmente en el diseño de objetivos
educacionales en la  educación  superior 
(Marzano & Kendall, 2007).

La necesidad surgió en 1948,
en una reunión de la Asociación Norteamericana de Psicología, con la idea de
que facilitara el intercambio de materiales entre examinadores.  En 1956, Benjamín Bloom, psicólogo de la
Universidad de Chicago, quien lideraba la comisión, propuso un esquema, en el
que consideraba tres dominios:  cognitivo,
afectivo y psicomotor.  La clasificación
de objetivos y habilidades que el autor dio a conocer se caracteriza por ser
jerárquica, donde asume que los niveles superiores de aprendizaje dependen de
la adquisición de conocimientos y habilidades de los niveles inferiores.  Su propuesta ha inspirado importantes
desarrollos en el campo de la psicología y la educación, no sólo por su
aplicación en el aspecto evaluativo, sino como marco en la formulación de
objetivos educativos para el logro de las unidades didácticas en muchas partes
del mundo.

La taxonomía cognitiva
de Bloom consiste según Eisner (2000) en la operacionalización
de los objetivos educativos. Su trabajo fue publicado en el libro Taxonomía de
los objetivos educativos:  Tomo I, el
dominio cognitivo (Bloom, Krathwohl, & Masia, 1956), utilizado
ampliamente en muchos países, especialmente en el área de la evaluación
educativa. 

 

 

Desarrollo

Benjamin Bloom titular
de una licenciatura y una maestría por la Universidad Estatal de Pensilvania
(1935) se doctoró en Educación en la Universidad de Chicago en marzo de 1942.
De 1940 a 1943, formó parte de la plantilla de la Junta de Exámenes de la
Universidad de Chicago, tras lo cual pasó a ser examinador de la universidad,
puesto que desempeñó hasta 1959. Su primer nombramiento como profesor en el
Departamento de Educación de la Universidad de Chicago tuvo lugar en 1944. Con
el tiempo, en 1970, fue distinguido con el nombramiento de Catedrático Charles
H. Swift. Fue asesor en materia de educación de los gobiernos de Israel, India
y de varios otros países. Hasta aquí he reseñado algunos de los hechos
relativos a su vida y a su carrera. Pero para conocer a este hombre y su
trabajo hemos de ahondar en las ideas que defendía y en sus logros como
profesor, estudioso e investigador en el campo de la educación. Ésa es la
historia que voy a contar. (Perez & Sepulveda, 2008).

La taxonomía cognitiva
se basa en la idea de que las operaciones cognitivas pueden clasificarse en
seis niveles de complejidad creciente2 Lo que tiene de taxonómico esta
teoría, es que cada nivel depende de la capacidad del alumno para desempeñarse
en el nivel o los niveles precedentes. Por ejemplo, la capacidad de evaluar –
el nivel más alto de la taxonomía cognitiva – se basa en el supuesto de que el
estudiante, para ser capaz de evaluar, tiene que disponer de la información
necesaria, comprender esa información, ser capaz de aplicarla, de analizarla,
de sintetizarla y, finalmente, de evaluarla. La taxonomía no es un mero esquema
de clasificación, sino un intento de ordenar jerárquicamente los procesos
cognitivos.

Cuando enfocó mucha de
su investigación sobre el estudio de objetivos educativos y, propuso en última
instancia que cualquier tarea dada favorece uno de tres dominios psicologicos:
cognoscitivo, afectivo, o psicomotor. El dominio cognoscitivo se ocupa de
nuestra capacidad de procesar y de utilizar (como medida) la información de una
manera significativa. El dominio afectivo se refiere a las actitudes y a las
sensaciones que resultan el proceso de aprendizaje. Pasado, el dominio
psicomotor implica habilidades manipulantes o físicas.

Bloom dirigió a grupo
de psicólogos cognoscitivos en la Universidad de Chicago que desarrolló una
jerarquía taxonómica del comportamiento cognitivo-conducido juzgado para ser
importante para aprender y la capacitadamente mensurable. Por ejemplo, un
objetivo que comienza con el verbo “describe” es mensurable solamente uno que
comienza con el verbo “entiende que” no es.

Su clasificación de objetivos
educativos, taxonomía de objetivos educativos, manual 1: Dominio cognoscitivo (Bloom, Krathwohl, & Masia, 1956), dominio
cognoscitivo de las direcciones contra los dominios psicomotores y afectivos
del conocimiento. La clasificación de la taxonomía proporciona la estructura en
la cual categorizar objetivos educacionales y el gravamen educacional. Su
taxonomía fue diseñada para ayudar a profesores y a diseñadores educacionales a
clasificar objetivos y metas educacionales. La fundación de su taxonomía fue
basada en la idea que no todos los objetivos y resultados que aprenden son
iguales. Por ejemplo, la memorización de hechos, mientras que es importante, no
es igual que la capacidad docta de analizar o de evaluar. En ausencia de un
sistema de clasificación (es decir, una taxonomía), los profesores y los
diseñadores educacionales pueden elegir, por ejemplo, acentuar la memorización
de los hechos (que hacen para una prueba más fácil) que el acentuar otro (y más
importante probable) aprendieron capacidades.

Un buen ejemplo del uso
de la taxonomía de “a” de objetivos educativos está en el plan de estudios de
la escuela que proporcione para sus profesores una adaptación integrada de la
taxonomía de Bloom. Según el ministerio de la educación que son las categorías
taxonómicas: Conocimiento y el entender; Pensamiento; Comunicación; Uso. Cada
objetivo que aprende del “específico”, en cualquier curso dado, se puede
clasificar según el ministerio es taxonomía. Sin embargo, el ministerio de
educación de fallar de la educación es que no ha proveído de profesores medios
confiables y sistemáticos para clasificar los objetivos educativos prescritos.
De hecho, habría sido apropiado que el ministerio clasificar los objetivos por
adelantado y de tal modo evite la confusión porque la clasificación taxonómica
no es intuitiva. Por lo tanto, mientras que es la floración la taxonomía es
válida en la teoría, él se puede hacer sin sentido en la etapa de la puesta en
práctica.

 

Clasificación de la Taxonomía de Bloom

Para crear una buena
planificación es necesario tener claro en primer lugar: el área de aprendizaje;
en segundo lugar que los objetivos estén correctamente planteados; en tercer
lugar las herramientas de evaluación sean las adecuadas y por último determinar
las actividades a realizar.

Benjamin Bloom, en su
taxonomía clasifica y ordena el aprendizaje, facilitando la acción
planificadora de los Docentes, en Campo cognoscitivo, Campo Psicomotriz y Campo
afectivo, en esta investigación se basará en el campo cognoscitivo.

Campo cognoscitivo

Comprende el área
intelectual que abarca las subáreas del conocimiento, la comprensión, la
aplicación, el análisis, la síntesis y la evaluación; donde cabe destacar que
algunas de éstas presentan subdivisiones.

Conocimiento: Implica
conocimiento de hechos específicos y conocimientos de formas y medios de tratar
con los mismos, conocimientos de lo universal y de las abstracciones
específicas de un determinado campo del saber. Son de modo general, elementos
que deben memorizarse.

Comprensión: El
conocimiento de la compresión concierne el aspecto más simple del entendimiento
que consiste en captar el sentido directo de una comunicación o de un fenómeno,
como la comprensión de una orden escrita u oral, o la percepción de lo que
ocurrió en cualquier hecho particular.

Aplicación: El
conocimiento de aplicación es el que concierne a la interrelación de principios
y generalizaciones con casos particulares o prácticos.

Análisis: El análisis
implica la división de un todo en sus partes y la percepción del significado de
estas en relación con el conjunto. El análisis comprende el análisis de
elementos, de relaciones, etc.

Síntesis: A la síntesis
concierne la comprobación de la unión de los elementos que forman un todo.
Puede consistir en la producción de una comunicación, un plan de operaciones o
la derivación de una serie de relaciones abstractas.

 

Evaluación: Este tipo
de conocimiento comprende una actitud crítica ante los hechos. La evaluación
puede estar en relación con juicios relativos a la evidencia interna y con
juicios relativos a la evidencia externa. (Perez & Sepulveda, 2008).

Niveles de objetivos en el dominio cognoscitivo

Competencia

Habilidad
demostrada

Verbos (tareas)

Conocimiento

§  La
observación y el recuerdo de la información, Conocimiento de fechas, acontecimientos,
lugares
§  Conocimiento
de las ideas principales
§  Dominio
de la materia

§  Escribir

§  Describir

§  Enumerar

§  Etiquetar

§  Reproducir

§  Seleccionar

§  Listar

§  Hacer
carteles
§  Nombrar

§  Decir

§  Definir

Comprensión

§  Entender
la información 
§  Captar
el sentido de traducir el conocimiento en el nuevo contexto 
§  Interpretar
los hechos, comparar, contrastar     
§  Ordenar,
agrupar, inferir causas
§  Predecir
las consecuencias

§  Clasificar

§  Citar

§  Convertir

§  Describir

§  Estimar

§  Explicar

§  Generalizar

§  Dar
ejemplos
§  Exponer

§  Resumir

§  Ilustrar

§  Parafrasear

Aplicación

§  Utilizar
la información
§  Utilizar
métodos, conceptos, teorías en situaciones nuevas
§  Resolver
problemas usando habilidades o conocimientos necesarios

§  Usar

§  Recoger

§  Calcular

§  Construir

§  Controlar

§  Determinar

§  Establecer

§  Incluir

§  Producir

§  Relacionar

§  Solucionar

§  Transferir

§  Aplicar

§  Resolver

§  Utilizar

§  Demostrar

§  Informar

§  Relatar

§  Proyectar

§  Proporcionar
§  Contribuir

§  Administrar

Análisis

§  Ver
patrones
§  Organización
de las partes
§  Reconocimiento
de los significados ocultos
§  Identificación
de los componentes

§  Analizar

§  Discriminar

§  Categorizar

§  Distinguir

§  Comparar

§  Ilustrar

§  Contrastar

§  Precisar
§  Separar

§  Limitar

§  Priorizar

§  Subdividir

§  Construir

§  Diagramar

Síntesis

§  Uso
de ideas conocidas para crear otras nuevas
§  Generalizar
a partir de hechos dados
§  Relacionar
el conocimiento de varias áreas
§  Predecir,
sacar conclusiones

§  Crear

§  Adaptar

§  Anticipar

§  Planear

§  Categorizar

§  Elaborar

§  Hipótesis

§  Inventar

§  Combinar

§  Desarrollar

§  Comparar

§  Modificar

§  Comunicar

§  Compilar

§  Componer

§  Contrastar
§  Expresar
§  Formular
§  lntegrar

§  Reconstruir

§  Reorganizar

§  Revisar

§  Estructurar

§  Sustituir

§  Validar

§  Facilitar

§  Generar

§  Incorporar

§  Iniciar

§  Reforzar

Evaluación

§  Comparar
y discriminar entre ideas
§  Evaluar
el valor de las teorías presentaciones
§  Tomar
decisiones basadas en argumentos razonados
§  Verificar
el valor de la evidencia
§  Reconocer
la subjetividad

§  Valorar

§  Comparar

§  Contrastar

§  Concluir

§  Criticar
§  Definir

§  Interpretar

§  Juzgar

§  Justificar

§  Ayudar
§  Decidir

Fuente:
Adaptado y traducido de Corrosion Doctors con datos extraídos de Bloom, B.S.
(Ed.) (1956) Taxonomy of educational objectives: The
classification of educational goals: Handbook I, cognitive domain. New York ;
Toronto: Longmans, Green. 

 

El trabajo
de Bloom, según los críticos, presenta una sintaxis dirigida a la formulación
de objetivos educacionales, más bien tendientes desde la enseñanza que del
aprendizaje. Airasian (1994), plantea que falta
hacer referencia explícita a la conducta que evidencie la comprensión de ese
conocimiento. Para Furt (1994) existe un elemento
crítico en la simplificación entre el pensamiento y el aprendizaje. (Marzano & Kendall, 2007), plantean que esta
propuesta taxonómica no tiene sustento que un nivel sea simplemente más
complejo que otro. Un niño pequeño, en su nivel y contexto, sí está en
condiciones de evaluar sin haber transitado por los niveles anteriores.

 

 

Conclusión

La taxonomía de
objetivos de la educación de Bloom se basa en la idea de que las operaciones
mentales pueden clasificarse en seis niveles de complejidad creciente. El
desempeño en cada nivel depende del dominio del alumno en el nivel o los
niveles precedentes. Por ejemplo, la capacidad de evaluar —el nivel más alto de
la taxonomía cognitiva— se basa en el supuesto de que el estudiante, para ser
capaz de evaluar, tiene que disponer de la información necesaria, comprender
esa información, ser capaz de aplicarla, de analizarla, de sintetizarla y,
finalmente, de evaluarla. La taxonomía de Bloom no es un mero esquema de
clasificación, sino un intento de ordenar jerárquicamente los procesos
cognitivos.

Bloom orientó un gran
número de sus investigaciones al estudio de los objetivos educativos, para
proponer la idea de que cualquier tarea favorece en mayor o menor medida uno de
los tres dominios psicológicos principales: cognoscitivo, afectivo, o
psicomotor. El dominio cognoscitivo se ocupa de nuestra capacidad de procesar y
de utilizar la información de una manera significativa. El dominio afectivo se
refiere a las actitudes y a las sensaciones que resultan el proceso de
aprendizaje. El dominio psicomotor implica habilidades motoras o físicas.

Bloom, junto a su grupo
de investigación de la Universidad de Chicago, desarrolló una taxonomía
jerárquica de capacidades cognitivas que eran consideradas necesarias para el
aprendizaje y que resultaban útiles para la medida y evaluación de las
capacidades del individuo. Su taxonomía fue diseñada para ayudar a profesores y
a diseñadores educacionales a clasificar objetivos y metas educacionales. Su
teoría estaba basada en la idea que no todos los objetivos educativos son
igualmente deseables. Por ejemplo, la memorización de hechos, si bien una
cualidad importante, no es comparable a la capacidad de analizar o de evaluar
contenidos.

La taxonomía de Bloom
la clasificación de los objetivos educativos más usada y conocida en entornos
educativos. Bloom definía tres ámbitos en los que deben ubicarse los objetivos
de la enseñanza:

Ámbito cognitivo:
Conocimiento, comprensión, aplicación, análisis, síntesis, evaluación.

Ámbito Afectivo:
Recibir (atender), responder, valorar, organización, caracterización según
valores.

Ámbito psicomotor, que
es el ámbito menos desarrollado en las investigaciones de Bloom.

Los presupuestos
teóricos de Bloom partían de las bases teóricas del conductismo y del
cognitivismo.

La taxonomía de Bloom
es jerárquica, esto significa que asume que el aprendizaje a niveles superiores
depende de la adquisición del conocimiento y habilidades de ciertos niveles
inferiores. Al mismo tiempo, muestra una visión global del proceso educativo,
promoviendo una forma de educación con un horizonte holístico. (Gorostieta,
2016).

La Dimensión cognitiva
o Escalera de Bloom es la habilidad para pensar sobre los objetos de estudio.
Los objetivos del nivel cognitivo giran en torno al conocimiento y la
comprensión de cualquier tema dado.

Hay seis niveles en la
taxonomía propuesta por Benjamín Bloom y colaboradores. En orden ascendente son
los siguientes:

Conocer: Muestra el
recuerdo de materiales previamente aprendidos por medio de hechos evocables,
términos, conceptos básicos y respuestas.

Conocimiento de
terminología o hechos específicos: Conocimiento de los modos y medios para
tratar con convenciones, tendencias y secuencias específicas, clasificaciones y
categorías, criterios, metodología.

Comprender: Entendimiento
demostrativo de hechos e ideas por medio de la organización, la comparación, la
traducción, la interpretación, las descripciones.

Aplicar: Uso de
conocimiento nuevo. Resolver problemas en nuevas situaciones aplicando el
conocimiento adquirido, hechos, técnicas y reglas en un modo diferente.

Analizar: Examen y
discriminación de la información identificando motivos o causas. Hacer
inferencias y encontrar evidencia para fundamentar generalizaciones.

Evaluar: Presentación y
defensa de opiniones juzgando la información, la validez de ideas o la calidad
de una obra en relación con un conjunto de criterios

 

Bibliografía

Airasian, P. W. (1994). The impact
of the taxonomy on testing and evaluation. Bloom’s taxonomy: A forty-year
retrospective.

Bloom,
B. S., Krathwohl, D. R., & Masia, B. (1956). Taxonomy of Educational
Objectives, the classification of educational goals (2o ed.). Addison Wesley Publishing Company.

Eisner,
E. (2000). Benjamin Bloom (1913-1999). Perspectivas. Revista trimestral de
educación comparada, xxx(3), 423-432.

Furt.
(1994).

Gorostieta,
G. (19 de mayo de 2016). Taxonomía de objetivos de la educación – Taxonomía
de Bloom. Obtenido de https://gloria.tv/article/VJDVZ67LKNgK4dTtZHAmEALAX

Jerez
Yáñez, O. (2012). LOS RESULTADOS DE APRENDIZAJE EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR POR
COMPETENCIAS. Granada, España: Universidad de Granada.

Marzano,
R., & Kendall, J. (2007). The new taxonomy of educational objectives.
Corwin Press.

Perez,
C., & Sepulveda, M. F. (25 de abril de 2008). Taxonomía de Benjamin
Bloom. Obtenido de https://mafrita.wordpress.com/